Se dice que para comienzos del siglo XIX, el médico británico Joseph Mortimer Granville, cansado de “tratar manualmente” a sus pacientes, patentó el primer vibrador de baterías. ¿Cómo es eso de “tratar manualmente”? Verás, la historia de estos aparatos es muy curiosa, ya que para la época los vibradores no eran considerados juguetes eróticos sino instrumentos terapéuticos.

¿LA HISTERIA FEMENINA?

Desde hace miles de años atrás, se creyó que a las mujeres las atacaba una terrible enfermedad llamada: histeria femenina; esta les ocasionaba ansiedad, insomnio, falta de apetito y un muy mal genio. Los médicos recomendaban como único tratamiento acariciar manualmente el clítoris y vulva de las pacientes hasta que alcanzaran el “paroxismo histérico”, en términos actuales, un orgasmo.

Para el siglo XIX la enfermedad era considerada una plaga entre las mujeres; si sufrían de ansiedad, irritabilidad o tenían fantasías sexuales, eran diagnosticadas con este “mal” y eran enviadas inmediatamente a recibir tratamiento. Ante la gran demanda y ya cansados de tanto masajear, los médicos empezaron a buscar una alternativa para el método.

De ahí surgió en 1869 un vibrador a vapor llamado The manipulator, creador por el médico estadounidense George Taylor; luego, Joseph Mortimer Granville inventó el primer vibrador electromecánico con forma fálica. A pesar de su enorme tamaño, fue todo un éxito, ¡las pacientes obtenían su paroxismo histérico en menos de diez minutos!

Vibrador The manipulator

The manipulator

El vibrador en el siglo XX

Para 1902 se comenzaron a fabricar vibradores mucho más pequeños y llegaron a considerarse aparatos domésticos esenciales, ¡arribaron al mercado antes de las aspiradoras y planchas eléctricas! En los años sucesivos se realizaron mejoras y se hicieron muy populares. En muchas revistas femeninas promocionaban su uso como una manera de mantener a las mujeres felices y relajadas. “La vibración proporciona vida y vigor, fuerza y belleza” – decían los anuncios. Pero todo cambió a mediados del siglo XX.

En 1952 la Asociación Americana de Psiquiatría declaró oficialmente que la histeria femenina no era una enfermedad legítima, sino un mito; esto convirtió el supuesto tratamiento en básicamente una sesión de masturbación. Además, a esto se le sumó el auge de las películas de la industria porno, donde se podían ver a algunas actrices usar los vibradores como juguetes sexuales. ¡Todo un escándalo para la época! Estas dos cosas cambiaron la imagen y reputación de estos objetos, y los hizo desaparecer de revistas femeninas, catálogos y estantes de tiendas.

Sin embargo, a partir de la revolución sexual en la década de los 60, el vibrador reapareció una vez más en escena y comenzó a considerarse como un juguete sexual que se usa en el cuerpo para producir una estimulación erótica placentera. Además, surgieron nuevos modelos, como el inalámbrico en 1968 y otros posteriores que incluían mejoras en velocidad, diseño, higiene y precio más económico.

El empujón de Sex and the City

En la década de los 80 y 90, el vibrador se hizo cada vez más visible en la cultura pública general, especialmente por el mítico episodio de la serie de HBO Sex and the City: The Turtle and The Hare. En este episodio, emitido el 2 de agosto de 1998, Charlotte se vuelve adicta a un vibrador muy especial llamado The Rabbit y recomienda su uso a sus amigas.

Vibrador - Sex and the City

Hoy en día, el vibrador goza de una gran fama y se puede adquirir sin ningún problema (porque no hay nada malo en usarlos) en los Sex shop (como el nuestro wink wink) o en algunas tiendas por departamentos.

PERO… ¿QUÉ HAY DE LOS CHICOS?

Aunque en la historia una parte de los vibradores estuvieron destinados al público femenino, también se fabricaron algunos para uso masculino; estos incluían modelos en forma de cinturón, que supuestamente ayudaban a estimular la circulación, y vibradores internos para masajear y “descargar” la próstata.

Actualmente existen muchas variedades para las chicas y chicos, tanto en diseño, como en tamaño, color y textura. Están los diseñados para estimular el clítoris, estimular el ano o zona anal, el punto G dual y otras zonas erógenas. Hay también vibradores especiales para parejas del mismo sexo masculino, que estimulan al mismo tiempo sus genitales. Podría decirse que hay uno para cada gusto.

Esto ha sido un poco sobre la historia que debes saber sobre los vibradores; unos poderosos aparatos que por muchos siglos fueron utilizados para tratar la supuesta “histeria femenina” y que hoy en día se utilizan para producir estimulaciones súper placenteras, sin importar el género.

Para finalizar, recuerda que en nuestra tienda tenemos disponibles productos Sexshop que seguro te encantarán: vibradores, como el vibrador anal, lubricantes, feromonas y nuestro producto estrella: la bala vibradora que te ayudará a obtener el mejor orgasmo que te puedas imaginar. Adquiérelos ahora y disfruta de millones de #BendicionesOrgásmicas.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.